Las cifras oficiales convencen, pero la inseguridad todavía siembra dudas, encuesta Mitofsky 2026
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El gobierno conserva una ventaja importante cuando presenta sus cifras: la mayoría de los mexicanos todavía le cree. Datos de encuesta MITOFSKY muestran que esa confianza no se distribuye igual en todos los temas y, sobre todo, empieza a encontrar resistencia cuando los números se comparan con lo que la gente vive todos los días.

De entrada, 62.6% considera confiables los datos oficiales. Dentro de ese grupo destaca un 54.7% que los califica como muy confiables, mientras otro 7.9% dice que son algo confiables. Del otro lado aparece un 37.2% que desconfía.
Cuando la pregunta se concentra en el INEGI y sus datos sobre inflación y precios, 51.9% responde que sí les cree. Sin embargo, otro 33.4% se coloca en una posición intermedia: les cree más o menos. Y 13.7% dice abiertamente que no les cree.
¿Qué nos dice esto? Que incluso una institución especializada no logra convertir sus cifras en una verdad indiscutible para todos. La inflación puede medirse de una manera, pero cada familia también la mide cuando paga la despensa, la renta o el transporte. Y cuando esas dos referencias no coinciden, aparece la duda.
En seguridad ocurre algo parecido, aunque con una carga política mucho más visible. El gobierno sostiene que los homicidios han bajado y 46.1% considera que, efectivamente, la seguridad ha mejorado como dicen las cifras. Otro 16.2% también reconoce una mejoría, pero aclara que no ha sido para tanto.
Eso quiere decir que 62.3% identifica algún avance. Ahora, ojo con el contraste: 29.8% afirma que la seguridad ha empeorado y 5.4% considera que sigue igual. En otras palabras, más de una tercera parte no percibe en su vida cotidiana la mejoría que reflejan los números oficiales.
Y aquí aparece, probablemente, el dato más político de toda la encuesta: cuando lo que la gente ve en su entorno no coincide con lo que informa el gobierno, 43.8% decide creerles más a las cifras oficiales. Pero 25.7% confía más en lo que observa directamente y 19.4% prefiere esperar información de los medios de comunicación. Otro 7.4% dice que no le cree a nadie.
La lectura es clara: el gobierno mantiene una base importante de credibilidad, pero no tiene el monopolio de la interpretación. La experiencia personal y los medios siguen compitiendo con la versión oficial, especialmente en temas como seguridad y economía. Porque una cifra puede demostrar que algo mejora en el promedio nacional. Lo que no puede garantizar, por sí sola, es que esa mejoría ya se sienta en cada calle, en cada casa o en cada bolsillo.



