Asà ven los mexicanos a los partidos polÃticos. El mapa polÃtico que dibuja la ciudadanÃa, julio 2026
- hace 1 dÃa
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Mucho se habla de los nuevos partidos polÃticos, pero la encuesta MITOFSKY levantada en julio 2026 deja una señal mucho más interesante: el ciudadano no está pidiendo más opciones, está pidiendo menos. La autorización de dos nuevos partidos llevará la boleta a ocho fuerzas polÃticas en 2027, justo cuando casi tres de cada cuatro mexicanos consideran que ese número ya es excesivo.

Y la lectura es todavÃa más clara cuando se pregunta cuál serÃa el número ideal. La mayorÃa no propone regresar al partido único ni tampoco abrir más el sistema. La preferencia se concentra en tener entre dos, tres o cuatro partidos polÃticos, una combinación que reúne alrededor de tres cuartas partes de las respuestas. Apenas una minorÃa considera adecuado llegar a ocho partidos, lo que refleja una ciudadanÃa que parece privilegiar la competencia, pero sin fragmentación.
También resulta interesante cómo los mexicanos ubican ideológicamente a los partidos. Morena se mantiene claramente identificado con la extrema izquierda y el PT aparece como una izquierda más moderada. Mientras que el Ciudadano se percibe mayoritariamente como una fuerza de izquierda moderada.
En cambio, el Partido Verde y Movimiento Ciudadano logran colocarse en el centro, una posición que suele representar un espacio polÃticamente cómodo.
Del otro lado del espectro la percepción también es contundente. El PRI vuelve a aparecer como un partido de derecha, pero es el PAN el que concentra con mayor claridad la etiqueta de extrema derecha, al igual que el recién aprobado como partido polÃtico, Somos México, aunque todavÃa sin una identidad plenamente consolidada entre la población.
Respecto al PAZ ocurre algo distinto; más que una ubicación ideológica definida, lo que predomina es el desconocimiento, una señal de que todavÃa no logra instalarse en la conversación pública.
La encuesta muestra que la competencia podrá ampliarse en la boleta, pero eso no significa que la sociedad esté demandando más partidos; por el contrario, la percepción apunta hacia un escenario donde menos opciones, pero mejor definidas, parecen responder más a las expectativas del electorado.
