Relación México-Estados Unidos se mantiene funcional, pero persisten dudas sobre seguridad y acusaciones contra políticos
- 3 ago
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La percepción de los mexicanos sobre la relación entre México y Estados Unidos muestra un escenario de claroscuros. Aunque la mayoría considera que la relación bilateral es regular y no de confrontación, las opiniones cambian cuando se evalúan temas específicos como seguridad, migración y los recientes señalamientos del gobierno estadounidense contra políticos mexicanos. Así lo revela un estudio de opinión realizado por MITOFSKY.

De manera general, 44% de los entrevistados califica la relación entre ambos gobiernos como regular, mientras que tres de cada diez la consideran buena y una cuarta parte la percibe como mala. La encuesta refleja una relación que mantiene canales de comunicación abiertos, pero que aún enfrenta áreas importantes de tensión.
El ámbito mejor evaluado es el de las negociaciones comerciales. Más de un tercio de los mexicanos considera positiva la relación en materia económica, lo que confirma que el intercambio comercial continúa siendo el principal punto de entendimiento entre ambos países.
En contraste, la percepción es menos favorable cuando se habla del control migratorio y, especialmente, de la colaboración en materia de seguridad, donde predominan las opiniones negativas. La cooperación contra la delincuencia aparece como el rubro con mayor nivel de desaprobación ciudadana.
La encuesta también explora la reacción de los ciudadanos frente a los señalamientos que hace el gobierno de Estados Unidos sobre presuntos vínculos de políticos mexicanos con organizaciones criminales. En este tema predomina el escepticismo: poco más de la mitad considera que Estados Unidos busca obtener ventajas políticas sin contar con pruebas suficientes. En tanto, una proporción similar, dividida en partes prácticamente iguales, opina que podría tener razón siempre que presente evidencias o bien que efectivamente cuenta con ellas.
Esa exigencia de pruebas también se refleja cuando se pregunta cuál debería ser la respuesta del gobierno mexicano ante una solicitud de detención. La opción con mayor respaldo consiste en detener a los señalados, pero esperar a que existan pruebas antes de enviarlos a Estados Unidos. En menor medida, los entrevistados prefieren no detenerlos hasta recibir evidencias o procesarlos judicialmente en México.
Finalmente, la opinión pública muestra una posición clara respecto al valor de las declaraciones de testigos protegidos. Cerca de tres cuartas partes de los entrevistados consideran que esos testimonios, por sí solos, no son suficientes para demostrar la culpabilidad de una persona, mientras que solo una cuarta parte estima que sí constituyen una prueba válida.
En conjunto, los resultados muestran una ciudadanía que distingue entre los distintos componentes de la relación bilateral. Los mexicanos reconocen la importancia de mantener la cooperación con Estados Unidos, particularmente en el ámbito comercial, pero al mismo tiempo demandan que cualquier acusación o procedimiento judicial se sustente en pruebas sólidas y en el respeto al debido proceso.



